Guía de la invitada ante una maratón de bodas

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Guia invitada de boda Antojada por Vocación

Me encantan las bodas porque son emotivas, positivas y porque en ellas existe una alta concentración de cosas bonitas por metro cuadrado. Todo el mundo se pone guapo, huele bien y sale de casa con ánimo de pasarlo bien.

Que llegue la invitación a una de ellas me alegra mucho, pero que lleguen muchas en una misma temporada puede complicar la tarea de buscarse look, porque todos queremos ir apropiados y deslumbrantes es esas ocasiones, ¿no?

En los últimos tres años he tenido que apañármelas para afrontar esta situación y he desarrollado mi capacidad para afrontar un calendario repleto con poco presupuesto. Pero no sólo he aprendido a buscar prendas y millones de  combinaciones que me salven, sino que también he tenido los ojos abiertos para formarme una opinión de lo que me gusta y de lo que no.

Qué ilusión me hizo que Pepa me contara que este año por fin se estrenaba como invitada de boda en España. Me pidió algunas pautas para guiarse en la búsqueda de su look bodil. Aunque presentía que ella realmente no las necesitaba, yo me exprimí la cabeza para diseñar una guía que ayudara a invitadas un poco perdidas. ¿Quieres conocerla?

 

1. Los préstamos de madres, amigas, hermanas y primas siempre son una buena idea.

Yo he salvado más de la mitad de mis looks bodiles gracias a ellos.

Localiza las que tienen tu talla y ficha posibles bolsos, cinturones, tocados y gargantillas que te gusten cuando esa amiga con estilazo se los ponga por primera vez.

 

2. Existe vida más allá de Inditex.

Asos, Bruna, Coosy o alquilar en La Más Mona son buenas opciones para no coincidir y no dejarte los cuartos.

Hacerse un vestido a medida también puede resultar económico si localizas una modista y tela a buen precio.

 

3. No te pongas todo a la vez. La elegancia tiene que ver más con la sencillez y el equilibrio.

Concentra la atención en uno o dos elementos .

Si optas por una gargantilla potente usa pendientes y tocado pequeñito. Si vas con pendientes largos y vistosos mejor pelo recogido y escote limpio. Si tu vestido tiene un estampado llamativo usa complementos en un mismo tono liso o metalizado.

 

4. Sí a peinados naturales y con cierto aire despeinado. Pero muy cuidados y bien sujetos durante toda la jornada.

Hacerse un peinado tu misma es una buena idea siempre y cuando hayas ensayado previamente la técnica y probado si la sujeción es buena.

Si no te quieres complicar y vas a la pelu, es bueno ir con un par de fotos impresas de lo que estás buscando para que el peluquero no experimente contigo ese día.

 

5. Busca los cortes y colores que te favorezcan y nunca nunca te alejes de ellos.

Por mucho que la moda proponga aires arriesgados y novedosos con los que tu sueñas, a menos que seas una fashion victim con tipazo, es mejor que tengas claro qué es de verdad lo que a te sienta bien.

Una boda no deja de ser un evento bastante formal donde las excentricidades no caben.

Seguro que conoces tu constitución, si el escote en pico te va bien o si el palabra de honor te  queda fatal.

A mí por ejemplo, los colores nude no me sientan demasiado bien a menos que los alegre con labiosrojos y complementos brillantes.

 

6. Prescinde de escotes pronunciados y de faldas demasiado cortas.

Mejor escote en la espalda para un aire sexy y un buen taconazo para alargar las piernas.

 

7.Comodidad dentro de lo posible.

No me refiero a la comodidad que da un vaquero y unas manoletinas, sino al sentimiento de ir a gusto y conforme con un estilismo.

Un bajo de falda que se sube al caminar, unos zapatos que rozan o un tocado que no deja ver puede amargarnos el día.

8. La manga larga y francesa es una gran solución para bodas de primavera-otoño.

Además de ser muy elegantes, nos evitan el trabajo de buscar una chaqueta o abriguito si el día o noche refresca.

 

9. Tocado y pamelón sólo de día. Para la noche diademas, prendedores y broches.

Que el ansia de ponerse algo en la cabeza no nos ciegue, por Dios.

El protocolo existe y hay que conocerlo, aunque a veces resulte anticuado y casposo. Pero ante la duda es mejor guiarse por él.

 

10. Saca el glamour que llevas dentro y saborea el ponerte guapa.

En esta vida de prisas y desenfreno, una boda es una buena excusa para tomarte tu tiempo para arreglarte, escoger el look con ilusión y hacerte una foto con tu chico bien arregladitos.

 

11. ¡DISFRUTA, SONRÍE Y BAILA!

Seguramente coincidirás con amigos, familia y conocidos a los que hace algún tiempo que no ves, sonará esa canción que tanto te gusta y te saltarás la dieta porque ese día lo merece.

 

FOTO: Volvoreta Bodas

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