Aprende a reconocer los alimentos frescos

BLOG- Restaurante Babel

Reconocer los alimentos frescos Begoña Landaluce

Hacer la compra en el puesto de mercado tradicional de toda la vida es una de las tareas que se llevan a cabo en nuestro establecimiento. Utilizamos solo las mejores materias primas para que los platos que salgan de nuestra cocina aporten todos los nutrientes, vitaminas y minerales necesarios, además de enamorar al paladar de nuestros comensales.

Para asegurar esto es muy importante contar con ciertos conocimientos para reconocer que efectivamente esos alimentos sean verdaderamente frescos.

¿Sabrías reconocer un pulpo en perfecto estado del que no lo está tanto?

Hoy os contamos algunos trucos que podrás emplear para evitar que te ven gato por liebre.

¡ATENTOS!

 

  • CARNES:

Todas las carnes debe lucir un aspecto ligeramente húmedo  pero no pegajoso. Con textura firme y aroma y sabor propios.

La de vaca debe tener un color rojo intenso. Al apretarse con un debo, la zona debe hundirse ligeramente para volver a su ser.

La carne de cerdo es rosada clara, de consistencia compacta y grasa blanca. Su hueso debe tener tono rojizo.

La piel del pollo debe ser tersa, rosada y sin manchas. Al presionar el esternón del ave, su flexibilidad indicará si se trata de un animal joven o no. En el caso del pollo congelado o empaquetado,  se debe verificar que el envase no esté roto ni que haya ningún líquido turbio en su interior.

 

  • PESCADO:

De nuevo su carne debe ser firme, color brillante y olor no fuerte. Su ojos no deben estar vidriosos y sus branquias tienen que tener color rojo, estar cerradas y húmedas. Al tocarlo las escamas deben desprenderse ligeramente.

 

  • MARISCO:

Las gambas, camarones, carabineros y langostinos deben tener su cabeza traslúcida por ambos lados y su cuerpo no tener manchas oscuras. Carne firme, caparazón resistente y con brillo.

El pulpo, la sepia y los chipirones deben tener una carne de tono blanco nacarado o blanco rosado y brillante.

Los moluscos de concha como los mejillones, las chirlas, coquinas u ostras deben tener su concha entera y cerrada. Si está ligeramente abierta debería cerrarse al tocarla.

 

  • FRUTAS Y VERDURAS:

Su tacto debería ser firme, sobre el cual no se intuyan golpes, agujeros, puntos negros o presencia alguna de moho. Su piel debe ser lisa, suave, turgente y brillante.

Mucho cuidado porque hay a algunas frutas vienen tratadas con una capa de cera que potencia su brillo para camuflar su mal estado.

 

  • HUEVOS:

La cáscara de los huevos debe estar intacta, sin rotos ni grietas. Al romperse en el interior de un recipiente el color de la yema debería ser amarillo brillante y la clara transparente.

Una manera de averiguar si un huevo aun está fresco es sumergirlo en un recipiente con agua y comprobar si se hunde. En este caso está fresco. Si flota, no.

 

  • LÁCTEOS:

Es necesario comprobar que su envase está intacto y por supuesto comprobar la fecha de caducidad. No deberían tener ningún color, olor extraño o esporas de moho.

 

  • LATAS:

Su estado debe ser perfecto, no golpadas, abolladas, ni globitos ni fermentación

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